Los objetos tienen una memoria. ¡Sólo con tocarlos, algunas personas pueden reconstruir su pasado y el de las personas que hayan poseído estos objetos!
En efecto, cada uno emite una radiación vibratoria que es, de algún modo, nuestra identidad energética. Esta marca vibratoria permanece «impresa» en los objetos que tocamos así como las emociones sentidas en ese momento o durante el tiempo de posesión de estos objetos. ¡Esta forma de adivinación táctil se aplica también a los lugares en los que hemos habitado!
Esta ciencia, denominada psicometría, permite, tocando un objeto, conocer toda su historia o la de sus propietarios sucesivos. ¡Esta forma particular de clarividencia, basada en el tacto, se aplica también a los lugares que conservan, de igual modo, los rastros energéticos de las personas que han vivido en ellos!
¡Es como entrar en un objeto!
El proceso es simple aunque pocas personas puedan practicar la psicometría porque esta es, ante todo, un don. No obstante, según algunos, esta capacidad podría también trabajarse pero necesita un largo aprendizaje. Un ser sensitivo puede servirse también del objeto como soporte y como intermediario espacio-temporal. Tocando el objeto, puede ver desarrollarse ante él, como en una película, todos los acontecimientos que se han “impregnado” en ese objeto.
La psicometría percibe, al contacto manual del objeto, incluso si este se encuentra en una caja o en un sobre, las vibraciones emitidas por este objeto. ¡Estas pueden ser sonidos, imágenes, impresiones, emociones… cualquiera que sea la edad del objeto y el número de personas que lo hayan tocado o la persona a la que haya pertenecido!
Una auténtica remontada en el tiempo
De este modo, la psicometría opera una auténtica remontada en el tiempo que puede llegar muy lejos, hasta siglos, incluso milenios atrás. En efecto, los rastros vibratorios de los diferentes propietarios no desaparecen con el tiempo y permanecen muy fuertes.
Que el objeto haya sido tocado hace dos mil años o ayer, la “huella” vibratoria será igualmente fuerte y cómodamente perceptible por el psicómetra.
No obstante, parecería que los rastros más fuertes sean aquellos impresos por acontecimientos violentos y dramáticos. En general, éstos predominan en relación a las huellas emocionales y a las emociones positivas pese a que estas también pueden ser percibidas.
La historia de un señor cruel
Uno de los ejemplos de esto concierne la historia procedente de Bernard M., un psicómetra espontáneo desde su infancia. Un día, el dueño de un castillo le pidió que analizase con psicometría una espada de un señor de sus ancestros que estaba en su familia desde hacía varios siglos.
En cuanto Bernard M. cogió la espada en mano, fue atacado por una gran angustia y por un terrible espanto. Sin embargo, no se asustó porque sabía que no era él quien sentía personalmente estos sentimientos negativos sino que le eran transmitidos por ese famoso señor a través de los tiempos y por intermediación de esta espada.
Sosteniendo siempre el arma en la mano, tuvo dificultades para no soltarla porque vio desfilar ante él ciertas escenas de guerra y de masacre de la época de la Edad Media. ¡Es preciso recordarle que la psicometría siente las emociones, ve las escenas y escucha todo como si estuviese físicamente en esa época, en el lugar y en el momento de los hechos!
Bernard M. se veía sosteniendo la espada y cortando en trozos a numerosos enemigos. De igual modo que el señor se servía de su espada para aterrorizar al pueblo, a los campesinos y a sus súbditos a lo largo de su permanencia en el señorío que, duro varios años. ¡Por otra parte, este señor fue asesinado por su propia espada que le había sido arrancada por un enemigo!
La exploración psíquica de lugares de siglos pasados
¡La psicometría no sirve sólo para rastrear la historia de los objetos, sino también de lugares cuando los propietarios, o futuros inquilinos quieren saber lo que ha sucedido en el lugar que quieren habitar, especialmente cuando se trata de una compra onerosa, de una casa o de un apartamento que puede comportar grandes gastos!
Es preciso saber que los rastros emocionales de los habitantes de una casa permanecen impresos en las paredes, los muebles y los objetos que se encuentran en el interior. ¡Poseer este tipo de informaciones psíquicas es importante porque las huellas vibratorias de los precedentes residentes pueden influir en el comportamiento de los nuevos ocupantes, sobre todo si son muy sensibles y muy emotivos!
Sino, estas personas influenciables estarán como poseídas por los «fantasmas» del pasado de esta casa. Por otra parte, este es un fenómeno que hace pensar a menudo en la presencia de fantasmas.
La historia de una casa «encantada»
Cuando yo hablo de una casa «encantada», no tiene nada que ver con una vivienda donde se encontrarían fantasmas en la acepción habitual del término. Quiere decir que las emociones de las personas que han vivido en esta vivienda están aún presentes en las paredes de la construcción y pueden «influir» sobre seres frágiles psíquicamente.
He aquí la historia de Madeleine K. que proyectaba comprar una magnífica residencia en le Sur de Italia.
De entrada es necesario decir que Madeleine no es psicómetra profesional, sino una persona que siente sensaciones y que las utiliza en un plano personal y, a veces, para ayudar a sus amigos.
Ella recordará toda su vida ese 12 de marzo de 2009 cuando visitó una magnífica residencia cerca de Nápoles.
¡Al principio, en el camino que conducía a la casa, ella tuvo un shock agradable al igual que sus hijos y su marido cuando, en el recodo del camino, descubrieron esta magnífica residencia del siglo XVII!
Creyó haber encontrado la mansión de sus sueños y se preparó para decirlo al agente inmobiliario que les acompañaba pero algo se lo impidió de repente cuanto más se acercaba a la casa.
¡Una persona no sensitiva habría firmado con las dos manos, ante una mansión tan hermosa y un precio tan bajo! ¡Pero no Madeleine, porque su don de psicómetra le ahorro muchos problemas!
¡Impresiones sensitivas cada vez más amenazadoras!
Así, a medida que Madeleine se aproximaba a la casa, sintió ciertas impresiones sensitivas cada vez más amenazadoras mientras que su marido y sus hijos estaban... cada vez más entusiasmados al acercarse a la magnífica residencia de lujo.
Madeleine era presa entre dos tendencias contradictorias. ¡Exteriormente, adoraba esa casa pero, en su fuero interno, su mente emitía sensaciones que la ponían en guardia!
Para no tener remordimientos, decidió visitar la casa. Lo que no hizo más que agravar sus sensaciones negativas. ¡En todas las habitaciones, ella sintió un clima vibratorio denso que la decidió a no firmar el contrato!
Al día siguiente, investigando en la biblioteca de Nápoles, se enteró de que esta casa había sido la sede de acontecimientos dramáticos como muertes violentas, separaciones y desapariciones súbitas de sus ocupantes sucesivos.
¡Ciertas vibraciones negativas impregnaban intensamente la residencia y explicarían así el precio anormal poco elevado de la misma, sin embargo, en un barrio chic de Nápoles!
